- El proyecto Epperson redefinió el concepto de comunidad planificada en Estados Unidos. La combinación de tecnología Crystal Lagoons® y el modelo PAL® transformó un desarrollo residencial en un destino de entretenimiento capaz de impulsar la demanda inmobiliaria y generar nuevas fuentes de ingresos.
Imagine construir un desarrollo residencial en un terreno interior, lejos de la costa, y lograr que la gente pague una entrada para entrar a conocer el lugar donde vendes casas.
Suena casi demasiado bueno para ser verdad. Sin embargo, eso es exactamente lo que logró Crystal Lagoons en asociación con la firma Metro Development Group en Wesley Chapel, Florida, con su proyecto Epperson.
Inaugurado en 2018 con una impresionante laguna cristalina de 2,9 hectáreas impulsada por la tecnología Crystal Lagoons®, el plan inicial era el tradicional: un espacio exclusivo para los residentes. Pero el impacto visual y la demanda fueron tan masivos que el equipo tomó una decisión audaz.
Decidieron transformar parte de la operación hacia el modelo Public Access Lagoons®, también denominado modelo PAL®. Abrieron la laguna al público general cobrando entrada, y el resultado superó cualquier expectativa.
El giro estratégico: Más valor por metro cuadrado y ventas aceleradas
Abrir un espacio residencial al público general podría sonar contradictorio para algunos desarrolladores. Piénsalo un segundo: ¿afectaría la exclusividad del vecindario? En Epperson pasó todo lo contrario.
La apertura del proyecto bajo el formato PAL® funcionó como una vitrina comercial viva. Miles de visitantes pagaban su boleto para pasar el día en una playa caribeña a solo 35 minutos de Tampa, y mientras disfrutaban del agua, descubrían el proyecto inmobiliario de forma orgánica.
Los datos lo confirman:
- Incremento en precios: Las viviendas se vendieron a un precio 21% más alto, en comparación con la competencia directa de la zona.
- Velocidad de ventas: El ritmo de comercialización de los inmuebles se disparó un 57% por encima de los promedios del mercado.
- Captación de clientes: El flujo diario de visitantes redujo drásticamente el costo de adquisición de potenciales compradores.
Números que hablan: $3,4 millones de dólares en una sola temporada
El éxito en la venta de casas y el reconocimiento en los rankings inmobiliarios fue solo la mitad de la historia. La otra mitad está en la rentabilidad propia que generó la infraestructura acuática.
A través de un esquema de entradas que varía según temporada, edad y horario, la laguna se convirtió en un parque de estilo de vida costero. Incluso durante un año complejo como el 2020, operando a un 40% de su capacidad por restricciones sanitarias (800 personas simultáneas), el proyecto registró cifras impresionantes:
- Asistencia masiva: Cerca de 91.695 visitantes en la temporada.
- Ingresos directos: Se estimaron ingresos por alrededor de US$3.400.000 únicamente por venta de entradas, actividades acuáticas y arriendos.
El público no solo pagaba por entrar. La oferta recreativa se expandió con arriendos de kayaks, paddleboard, cursos de obstáculos inflables y espacios premium como cabañas privadas, áreas VIP (Aquabanas) y zonas estilo Tiki que llegan a arrendarse por más de US$300 al día en temporada alta.
Hoy, el lugar cuenta con swim-up bar, tiendas de merchandising, food trucks y restaurantes en expansión. Un ecosistema comercial completo que produce flujo de caja continuo.
El “lagoon effect” en ventas y rankings
La fortaleza comercial de Epperson se refleja también en los rankings del sector.
La comunidad ha sido reconocida en distintos años entre los desarrollos residenciales con mayores ventas de Florida y Estados Unidos. En 2023 ocupó el puesto 36 entre las comunidades planificadas con más ventas del país según RCLCO, mientras que en años anteriores figuró entre las comunidades de mayor desempeño del estado.
Este posicionamiento confirma una tendencia que los desarrolladores observan cada vez con mayor atención: los compradores valoran experiencias y estilos de vida que no pueden replicarse fácilmente mediante amenities tradicionales.
¿Por qué los desarrolladores inmobiliarios están mirando este caso?
El modelo de negocios de Epperson demostró algo clave para la industria: las amenidades ya no tienen por qué ser un centro de costos que solo se paga con los gastos comunes de los vecinos.
Al incorporar la tecnología Crystal Lagoons® y habilitar el acceso público controlado, los desarrolladores inmobiliarios obtienen tres ventajas claras:
- Monetización desde el día uno: La laguna produce ingresos operativos independientes mientras el proyecto inmobiliario se está construyendo y vendiendo.
- Posicionamiento de marca y prestigio: El proyecto ingresa y se consolida en los primeros lugares de los rankings de ventas más importantes a nivel nacional e internacional (RCLCO / John Burns), atrayendo compradores e inversionistas de alta calificación.
- Flexibilidad de suelo: Permite llevar la vida de playa a terrenos interiores de menor costo que no tenían acceso al mar.
Epperson demostró que el futuro de la industria inmobiliaria no está en construir solo casas, sino en crear destinos a los que la gente quiera volver una y otra vez.
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