Más que un récord mundial: Cómo el proyecto que «parecía imposible» validó un modelo de negocio que hoy redefine el desarrollo inmobiliario global.
Para los desarrolladores inmobiliarios y líderes en la industria del hospitality, la innovación no es solo una palabra de moda; es la diferencia entre un proyecto que se estanca y uno que redefine el mercado. En la historia moderna de los amenities inmobiliarios, existe un antes y un después marcado por un punto de inflexión específico: la inauguración de la laguna cristalina en San Alfonso del Mar en Chile.
Ubicado en Algarrobo, a unos 90 km de Santiago de Chile, este complejo de segunda vivienda se construyó alrededor de una laguna cristalina de aproximadamente 8 hectáreas, impulsada por la tecnología patentada de Crystal Lagoons®. De aquí en adelante, cambió el paradigma para siempre. San Alfonso del Mar no fue solo el primer proyecto a gran escala; fue la prueba de concepto definitiva, el laboratorio viviente que demostró al mundo financiero e inmobiliario que el «efecto laguna» era real, rentable y sostenible.
San Alfonso del Mar: la laguna que cambió la industria de los amenities
Antes de San Alfonso del Mar, la idea de mantener un cuerpo de agua cristalina, de tamaño limitado, era económicamente inviable. La innovación desarrollada por Fernando Fischmann permitió crear y operar lagunas monumentales con bajo consumo de agua, energía y químicos, abriendo una nueva categoría de amenity.
Hoy, esa primera laguna detonó una expansión a más de 1.000 proyectos en diferentes etapas de desarrollo y negociación en más de 60 países, consolidando a Crystal Lagoons como un referente global.
Los 5 hitos clave de la laguna de San Alfonso del Mar
Hito 1: La primera laguna cristalina con tecnología Crystal Lagoons®
San Alfonso del Mar fue el primer proyecto del mundo en incorporar la tecnología Crystal Lagoons® para crear una gran laguna de aguas color turquesa y alta transparencia junto al Océano Pacífico.
Para desarrolladores, esto significó algo inédito:
- Probar en escala real una tecnología que permitía lagunas de tamaño prácticamente ilimitado.
- Transformar un terreno costero tradicional en un resort de segunda vivienda con “vida de playa” controlada y segura.
Este primer piloto se convirtió en el “antes y después” de la compañía y del mercado de amenities acuáticos.
Hito 2: Récord Guinness y escala sin precedentes
En 2007, la laguna de San Alfonso del Mar obtuvo el Récord Guinness como la laguna/piscina cristalina más grande del mundo, gracias a sus dimensiones:
- Más de 1.013 metros de longitud.
- Aproximadamente 8 hectáreas de superficie.
- 250 millones de litros de agua de mar.
Aunque años más tarde fue superada por Citystars Sharm El Sheikh, en Egipto, el impacto simbólico del récord permanece: demostró que la tecnología Crystal Lagoons® podía operar con éxito en escalas que antes se consideraban imposibles.
Para el posicionamiento de proyectos inmobiliarios y de hospitality, este récord significó:
- Convertir el amenity en noticia global.
- Asociar el desarrollo con un hito mundial, elevando su valor percibido y su atractivo turístico.
Hito 3: Del piloto a uno de los resorts de segunda vivienda más exitosos de la región
Originalmente, San Alfonso del Mar fue concebido para alrededor de 400 departamentos. El éxito de la laguna cristalina hizo que el proyecto creciera hasta aproximadamente 1.400 unidades, todas con vista al mar y a la laguna.
La laguna:
- Transformó a Algarrobo en uno de los balnearios más exitosos de Chile.
- Posicionó al complejo como el resort de segunda vivienda más exitoso de la región, duplicando los precios iniciales de venta.
Para un desarrollador, este hito demuestra que una laguna cristalina puede:
- Acelerar la velocidad de ventas.
- Justificar mayores precios por m².
- Extender la temporada alta y la ocupación.
Hito 4: Un ícono mediático global que posicionó la marca
A más de dos décadas de su inauguración, San Alfonso del Mar sigue apareciendo en medios internacionales, rankings y listados de “lugares que hay que ver al menos una vez en la vida”.
Medios de distintos países lo han descrito como:
- “Una porción de océano encapsulada” o “la piscina más impresionante del mundo”.
Este magnetismo mediático convirtió a la laguna en:
- Tarjeta de presentación global de la tecnología Crystal Lagoons®.
- Un caso de marketing orgánico para la compañía y para el propio resort.
Para desarrolladores y operadores de hospitality, esto se traduce en:
- Alcance global sin inversión adicional equivalente en medios.
- Un amenity que genera contenido orgánico constante (fotos, videos, redes sociales) por parte de los propios visitantes.
Hito 5: Plataforma de expansión mundial y modelo para nuevos desarrollos
San Alfonso del Mar no solo fue un éxito aislado: se convirtió en el modelo de referencia que permitió a Crystal Lagoons escalar su negocio a más de 1.000 proyectos en diferentes fases en más de 60 países, desde Medio Oriente hasta Estados Unidos, Asia y Europa.
A partir de este proyecto, la tecnología se aplicó en:
- Desarrollos residenciales y de segunda vivienda.
- Resorts de lujo y hoteles.
- Proyectos Public Access Lagoons®, también denominados desarrollos PAL®, un modelo de acceso público que abre nuevas fuentes de ingresos vía tickets, eventos, gastronomía y retail.
Para inversores y desarrolladores, el mensaje estratégico es claro:
- San Alfonso del Mar funcionó como “prototipo” exitoso, probando la viabilidad técnica, económica y comercial de la tecnología.
- Ese caso de éxito hoy respalda proyectos de gran escala en todo el mundo, reduciendo la percepción de riesgo frente a bancos, fondos y cadenas hoteleras.
La laguna que abrió un nuevo capítulo para los resorts y desarrollos con amenities
San Alfonso del Mar demostró que una laguna cristalina de gran escala puede:
- Cambiar el destino de un proyecto y de una ciudad.
- Generar plusvalía, mayor velocidad de ventas y posicionamiento global.
- Ser el punto de partida de una tecnología escalable, sustentable y altamente rentable para desarrollos inmobiliarios y de hospitality.
Para los desarrolladores, la pregunta ya no es si una laguna de Crystal Lagoons® funciona, sino cómo replicar el “efecto San Alfonso del Mar” en su próximo proyecto y convertir un amenity en el verdadero motor de valor del masterplan.
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